Durante años, por no decir décadas, se pensó que el futuro estaría plagado de automóviles voladores, pero la realidad nos ha demostrado que no estamos ni remotamente cerca de un cielo con algunos autos. Sin embargo, estamos atestiguando otro avance en la industria que nadie anticipó: el de los SUV anfibios, los cuales ya son un realidad gracias a los fabricantes chinos.
¿Pero qué pasó para que se cambiaran los cielos por el agua? Bueno, esto se debe gracias a marcas como BYD, Chery (Chirey) o Geely, quienes comenzaron a explorar esta idea como una nueva frontera entre el lujo y la aventura, y hoy en día ya tienen desarrollos funcionales de camionetas todoterreno que son capaces de flotar en cuerpos de agua, e incluso tienen la capacidad de navegar.
Entonces se podría decir que la cualidad de flotar se creó como una nueva manera de atraer a compradores de este tipo de vehículos, pero en realidad no es la única respuesta. El primer modelo capaz de flotar fue el YangWang U8, un SUV electrificado que presume de su capacidad de flotación como una medida de seguridad en caso de una inundación repentina, aunque evidentemente también es un truco que se puede presumir.
De hecho, Chery quiere explotar la parte recreativa de esta idea y por eso desarrollaron la JETOUR G700, que permite ingresar al agua con el fin de navegar, para lo cual incorpora unas hélices en la parte trasera que le sirven para tener mayor control al momento de navegar. Geely también está haciendo esfuerzos para que sus todoterrenos electrificados tengan capacidades de vadeo sobresalientes, y lo más seguro es que esto sólo sea el inicio de una tendencia en el mundo off-road.
Asimismo, la tecnología actual es lo que ha permitido que este tipo de sistemas anfibios se comiencen a popularizar, ya que es más fácil sellar el chasis de un vehículo electrificado o eléctrico, que el de un SUV a gasolina de años atrás. Del mismo modo, las marcas chinas están aprovechando al máximo todos los recursos a su disposición para desarrollar otros sistemas novedosos, como la rotación 360, para diferenciarse del resto de competidores y hacer vehículos más exclusivos, pues en estos tiempos las pantallas o el lujo ya no es suficiente.
Por último, hay otro factor muy importante por el que los fabricantes se inclinaron por el agua en lugar del cielo y se trata de las regulaciones. Aunque se están explorando los vehículos tipo eVTOL (despegue y aterrizaje vertical eléctrico), estos se deben someter a pruebas de seguridad más complejas y deben cumplir con regulaciones muy estrictas, además de que requieren de una infraestructura que prácticamente no existe y muy pocas personas estarían capacitadas para volarlos.
En resumen, podemos decir que algunos fabricantes automotrices están desarrollando camionetas que flotan para atraer a un cliente que cada vez quiere más, aunque a la vez se busca atender el problema de las inundaciones (aceptémoslo, todos los que vivimos en una ciudad grande quisiéramos que nuestro vehículo tuviera la capacidad de cruzar una inundación sin riesgos). Además es una tecnología que no está bajo un escrutinio tan estricto como el de la “aviación”.
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