El primer pensamiento que tuvimos al estar frente a frente con el Q6 e-tron, es que se trata de un vehículo que entra por los ojos y que, además, no es un SUV que vaya por la vida gritando que es eléctrico, sobre todo si ponemos atención en el diseño exterior, el cual luce deportivo, moderno, musculoso y con proporciones perfectas, pero al mismo tiempo elegante, todo acomodado en una carrocería de 4.77 metros de largo, 1.99 de ancho y 1.64 de alto.
Observando la parte frontal destacan los nuevos faros divididos, es decir, que por un lado, las luces diurnas, las cuales ahora ofrecen hasta ocho animaciones luminosas, provenientes de 70 LEDs individuales instalados y que se pueden configurar a través del sistema de infoentretenimiento, o por medio de la aplicación my Audi, se encuentran en la parte superior.
Por su parte, las luces principales Matrix LED se encuentran más abajo, casi en la parte media de la fascia, la cual muestra trazos rectos y angulados, y hace espacio a dos salidas de aire laterales para mejorar la aerodinámica de todo el conjunto, un trabajo de los ingenieros de Audi que mejoró el flujo de aire hasta aportar seis kilómetros más de autonomía.
Además de la parrilla cerrada, pues no se requiere flujo de aire para refrigerar un inexistente motor de combustión interna bajo el cofre, encontramos líneas de carácter bien definidas sobre el cofre, salpicaderas, partes bajas de las puertas y en la cajuela, en donde las nuevas calaveras ahora incorporan seis paneles OLED, con un total de 360 segmentos luminosos, también configurables, y que pueden proyectar símbolos de advertencia para el resto de los conductores.
Recordemos que el Q6 e-tron es el primer vehículo de la firma alemana en utilizar la PPE (Premium Platform Electric) la cual fue desarrollada de manera conjunta con Porsche, de ahí que esté emparentada con el Macan EV, aunque cada uno con una orientación específica.
Algunas de las bondades de esta plataforma es que permitió incrementar en un 30% el rendimiento del vehículo gracias a que es más ligera con respecto a la que utilizaba el e-tron, y puede integrarse mejor al resto de la estructura, empleando componentes más compactos.
Además, su diseño permite aprovechar al máximo el espacio interior, así como la posibilidad de instalar un motor eléctrico por eje, ofreciendo varias configuraciones de tracción. Todo este trabajo se traduce en una autonomía extendida de hasta 40 kilómetros adicionales. Dicha plataforma integra una batería de iones de litio de 100 kWh de capacidad y 590 kilos de peso, formada por 12 módulos y 180 celdas.
Manos al volante
El clima soleado de la Ciudad de México nos permitió apreciar con mucho detalle cada forma del Q6 e-tron, pero después de unos minutos, el calor nos llevó con rapidez al interior, y qué maravilla. Un habitáculo más que espacioso, cómodo y lujoso, en el que puedes viajar completamente a tus anchas sin que nada te altere.
Desde el asiento del conductor nos percatamos del nuevo diseño del tablero, el cual ahora físicamente está más orientado al conductor, algo que denota el panel de instrumentos de 11.6 pulgadas y la pantalla del sistema de infoentretenimiento de 14.5 pulgadas, colocadas en un mismo panel curvo pero apuntando más hacia el conductor. Para no discriminar al acompañante, Audi colocó una tercera pantalla de 11.9 pulgadas justo frente a él, con la que se pueden manipular muchas funciones como la navegación, música, etcétera.
El volante también es de nueva manufactura, y ahora luce achatado en el extremo superior e inferior del aro, mientras que la consola central es limpia, y deja ver el selector de cambios del tren motriz y un compartimiento con tapa para acomodar objetos pequeños.
A estas alturas del partido y al ser un vehículo eléctrico, de alguna forma ya esperas que al presionar el botón de encendido no habrá ningún ruido, pero el silencio que se produce en el habitáculo del Q6 e-tron es fino y agradable.
Comenzamos a desplazarnos con precaución sobre las calles de la congestionada capital de nuestro país, en dirección a Morelos y con destino final hasta Puebla. Fue entonces que nos percatamos del nuevo Head Up Display con realidad aumentada, y literalmente eso es, es sorprendente cómo es que la calidad de los gráficos es superior y la perspectiva de las indicaciones es perfecta, es como estar inmerso en un videojuego de alto nivel.
Durante nuestro recorrido de prueba tuvimos a nuestra disposición la variante SQ6 e-tron, de momento la más deportiva, dotada con dos motores eléctricos, uno en cada eje, que de manera conjunta entregan 517 caballos de fuerza, con una autonomía por recarga de 595 kilómetros.
Con estas cifras es natural que al pisar el acelerador sientas que eres teletransportado de una curva a otra, pero lo haces con confianza, puesto que cada uno de los sistemas de este SUV, dirección, suspensión, chasis, etc., están calibrados de tal forma que en ningún momento dudes al ejecutar una maniobra.
El reparto de pesos al momento de enfrentar curvas sinuosas es tu mejor aliado en el SQ6 e-tron, pues con una plataforma cuya batería está al centro y con los dos motores montados en los extremos, a esta camioneta no le cuestan ningún trabajo enfrentar los cambios bruscos de dirección ni las frenadas y aceleraciones intempestivas.
Considera que si lo que quieres es disfrutar de una conducción deportiva, la autonomía de las baterías comenzará a disminuir con cierta rapidez, pero la capacidad de regenerar carga por medio de la frenada regenerativa es tremenda, por lo que la ecuación está equilibrada.
Es una camioneta robusta pero que no deja de ser fina, y que gracias a la plataforma PPE, le dio un nuevo giro a la movilidad eléctrica de Audi. En el futuro próximo llegarán más modelos que gozarán de esta plataforma y con este gran sabor de boca que nos dejó el SQ6 e-tron, el primero, no hay duda de que los que vengan serán igual de emocionantes, sofisticados y tecnológicos. El Audi Q6 e-tron ya está disponible en nuestro mercado en dos versiones: Advanced, desde $1,584,900 y S line, desde $1,744,900.