La Ciudad de México implementó un nuevo sistema de radares móviles de velocidad con la finalidad de reducir accidentes viales y garantizar el cumplimiento del Reglamento de Tránsito.
Pero a diferencia de los radares fijos del programa Fotocívicas, estos dispositivos móviles serán colocados en diferentes avenidas con incidencias de alta velocidad para atrapar y sancionar a los conductores en el momento, incluyendo la remisión de vehículos al corralón.
Cómo funcionan los nuevos radares móviles
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México puso en marcha el nuevo operativo en puntos estratégicos de la capital, según un boletín informativo.
Tal y como los radares típicos que son instalados en avenidas principales, los radares móviles miden la velocidad de los vehículos que van pasando. Estos dispositivos cuentan con una tecnología que proyecta en tiempo real la velocidad de los vehículos a una computadora portátil. Si un automóvil excede los límites permitidos, los agentes pueden detenerlo unos kilómetros adelante para mostrarle la evidencia y aplicar la sanción correspondiente.
Si el conductor es sorprendido a exceso de velocidad, pero no tiene adeudos pendientes, recibirá una amonestación verbal conforme al artículo 9, fracción II del Reglamento de Tránsito. Sin embargo, si el vehículo tiene más de tres infracciones sin pagar, será remitido a un depósito vehicular, según el artículo 67, fracción I del reglamento.
En el arranque del operativo el pasado fin de semana en la avenida Gran Canal del Desagüe, alcaldía Gustavo A. Madero, se remitieron 14 vehículos al corralón, de los cuales 12 no tenían placas y uno circulaba a exceso de velocidad. Además, se sancionaron siete motocicletas y se realizaron 37 revisiones vehiculares.
Con la implementación de esta tecnología, los conductores en la capital deberán estar alerta, pues la ubicación de los radares cambia y las sanciones pueden ser inmediatas. Las Fotocívicas seguirán operando de forma normal en los sitios donde están ubicados sus radares