
La definición de obsolescencia obedece al desuso de máquinas, equipo y tecnología, motivada no por un mal funcionamiento del mismo, sino por un insuficiente desempeño de sus funciones en comparación con las nuevas máquinas, equipos y tecnologías introducidos en el mercado, un concepto que está siendo perfectamente ejemplificado con los primeros vehículos eléctricos de Nissan.
Y es que, desde el pasado 1 de abril, la filial de Nissan en el Reino Unido, eliminó funciones clave de algunos de sus primeros vehículos eléctricos, es decir, el Leaf y el e-NV200, producidos antes de 2016. En su momento, la BBC publicó que "la aplicación NissanConnect EV actualmente vinculada a los vehículos Nissan Leaf y e-NV200 producidos hasta 2016 se cerrará a partir del 1 de abril de 2024 en preparación para el fin de la tecnología 2G".
Como era de esperar, la controvertida medida tiene a los propietarios en pie de lucha, ya que algunos afirman que la compañía japonesa se está deshaciendo prematuramente de estos autos.
Lo anterior significa que los dueños de estos vehículos en Reino Unido ya no pueden precalentar los vehículos de forma remota en los meses de invierno o enfriarlos de manera anticipada en el verano a través de la aplicación de teléfono complementaria del automóvil.
Además, ya no se pueden establecer horarios de carga a través de un teléfono inteligente, una característica fundamental que permitía a los propietarios aprovechar las tarifas de carga fuera de las horas pico, cuando la demanda en la red es más baja.
Vale la pena indicar que los vehículos afectados se comunican a través de la aplicación con una conexión de red 2G. Si bien las empresas de telecomunicaciones del Reino Unido planean desactivar las redes 2G, no lo harán hasta finales de la década, lo que plantea dudas sobre por qué Nissan decidió poner fin al soporte de manera prematura.